//Destinos fotográficos sin explotar

Destinos fotográficos sin explotar

Es utópico pensar que encontraremos una destinación viajera completamente desconocida, jamás fotografiada antes y que además nos sea accesible. Sin embargo, eso tampoco significa que debamos acudir a los mismos lugares que son fotografiados millones y millones de veces al año por aludes de turistas. Existe una posibilidad intermedia, destinos que a pesar de tener cierto flujo turístico aún no están masificados. Lugares, al fin y al cabo, donde no nos sentiremos parte de un rebaño y podremos sacar fotografías muy originales con total libertad. ¡Abrochaos los cinturones que despegamos!

Islas Feroe

Estas islas perdidas a mitad de camino entre Islandia y Reino Unido -aunque pertenecen a Dinamarca- son un Valhalla fotográfico para el viajero. Enormes acantilados golpeados por el mar embravecido, altas colinas teñidas de verde, preciosos pueblos de casas multicolor, cascadas imponentes… y ovejas, muchas ovejas. De hecho, en las Feroe hay más ovejas que personas. Ya estás tardando en viajar a esta perla atlántica y dejar que te quite el aliento.

@knipszimmer

Ladakh (India)

@Jeevan

Cuando escuchamos hablar del Himalaya, nuestra mente nos transporta directamente a Nepal y el Tíbet. Sin embargo, en la India también encontramos territorios pertenecientes a la cordillera más grande del mundo. Uno de ellos es Ladakh, en la región de Cachemira, un lugar de altísimas montañas y altiplanos por encima de los 5.000 metros que destaca por sus imponentes paisajes, su cultura tibetana y su gran biodiversidad.

Isla de Hateruma (Japón)

Es la isla más sureña de Japón, a medio camino entre Taiwan y Okinawa, pero ese no es el motivo por el cual aparece en nuestra lista. En Hateruma, donde únicamente viven seiscientas personas, encontraremos unas playas de arena blanca, coral y agua cristalina que nada tienen que envidiar al Caribe, la Polinesia o las Islas Mauricio. Sí, playas paradisíacas para ti solito -y tu cámara- en Japón. Planazo.

Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (España)

Pero no hace falta irnos tan lejos para encontrar maravillas que fotografiar hasta fundir la batería de nuestra cámara. El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en el Pirineo aragonés, es un bellísimo rincón de una grandeza natural inconmensurable. El valle de Bujaruelo, el Balcón de Pineta, la cima del Monte Perdido y, como no, el espectacular Cañón de Ordesa son solo algunos de los ejemplos de su larga lista de atractivos.

Kolmanskop (Namibia)

Esta es la historia de un pueblo minero tragado por el desierto. Kolmanskop, en Namibia, fue un poblado colonial construido para cobijar a los buscadores de diamantes. Cuando no hubo más diamante que extraer, el pueblo fue abandonado y paulatinamente tragado por las dunas del desierto. El resultado son las actuales postales fantasmagóricas que hacen las delicias de cualquier aficionado a la fotografía.

Matera (Itália)


Todo en Matera parece de otra era. En la zona más antigua de la ciudad encontramos los sassi di Matera, casas excavadas en la roca de la ladera de un barranco cuyos pobladores se remontan hasta las cavernas prehistóricas. En sus intrincadas y pronunciadas callejuelas encontremos un millón de rincones que fotografiar, todos ellos únicos y especiales. Pasear por Matera es pasear por un lugar donde el tiempo quedó suspendido muchos siglos atrás.

¡Así que ya lo sabes, viaja a cualquiera de estos seis destinos y saca fotografías sin agobios tanto rato como desees!?

By |2019-09-09T13:06:52+02:00septiembre 9th, 2019|Sin categoría|0 Comments

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